Pintoresco, encantador o entrañable son algunos de los piropos que cada día recibe el funicular;
sin duda, el mejor modo de acceder al Monte Igueldo mientras compruebas cómo San Sebastián queda a tus pies.
El domingo 25 de Agosto de 1.912 se inauguraba el funicular del Monte Igueldo, el más antiguo de Euskadi y tercero de los del Estado.
Fue la necesidad de garantizar un acceso rápido al centro de ocio previsto para el Monte Igueldo lo que llevó a sus fundadores a escoger este medio de transporte por cable que, en tan sólo 200 segundos y en línea recta, permitía ascender a más de 160 metros sobre el nivel del mar.
Proyectado por el ingeniero Don Emilio Huici en colaboración con la casa suiza Von Roll, el funicular sigue un trazado de vía única salvo en su zona central, donde un sistema de doble vía permite el cruce de los vagones ascendente y descendente.
Para deleite de donostiarras y visitantes, este entrañable funicular sigue funcionando a diario con los mismos equipos y vehículos de su inauguración. Los coches aún conservan, con alguna pequeña modificación, la carrocería de madera originaria. No en vano, de todos los existentes en el Estado, es el funicular que mejor ha sabido conservar su estado original, lo que supone un atractivo añadido para el que, desde el principio, fue concebido como complemento esencial del conjunto turístico y de ocio del Monte Igueldo.
TARIFA DE PRECIOS DEL FUNICULAR:
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